El reto
En un entorno con oficinas internacionales y tecnología heredada, la convivencia de identidades, dispositivos y proveedores distintos puede dificultar la colaboración, elevar la carga operativa y reducir la visibilidad sobre permisos y licencias.
Antes de intervenir, el alcance debe verificarse por sede: usuarios, aplicaciones, dependencias, ventanas de cambio, requisitos de acceso y responsables de aceptación.